Si interesa entender cómo se puede hacer teoría crítica e inventiva fuera del formato rígido de una conferencia o un artículo académico, les recomiendo mucho la serie de livestreams del Centre for Digital Inquiry (University of Warwick) que hacen en su canal de YouTube CDI-TV. Hace poco publicaron una recopilación de la primera temporada en formato libro Hybrid Encounters: CDI-TV Season One editado por Carolina Bandinelli, Michael Dieter y Craig Gent. Este documento es mucho más que un PDF: es un archivo vivo, un manifiesto experimental y una bitácora de conversaciones que ocurrieron en tiempo real, con fallos técnicos, interrupciones, risas, copas de vino y una honestidad brutal sobre lo que significa pensar en público. A lo largo de nueve episodios con tremendas invitadas e invitados, temas como el trabajo algorítmico, las estéticas liminales de internet, la desconexión digital o la política de la inteligencia artificial se abordan desde una mezcla de teoría social, activismo tecnológico y práctica artística. No es un seminario tradicional: es un programa de entrevistas con alma de taller, donde los invitados realmente se interrumpen, se echan en unos puffs, dudan y construyen ideas juntos.

Entre todas las sesiones, hay una que siempre le tendré especial cariño: “Social Engineering After the Techlash” (más abajo el video). Tuve el placer de participar en esta sesión, junto a Alessandro Gandini, Noortje Marres y Greta Timaite. Recuerdo como minutos antes de partir el livestream a alguien se le cayó un vaso de agua sobre un computador generando un caos momentáneo. Este episodio fue la antesala de un simposio sobre sociedades artificiales que co-organicé en el CIM en 2025, pero la conversación del Livestream derivó en una pregunta incómoda y necesaria: ¿qué pasa cuando la promesa de que las plataformas digitales iban a expandir nuestra voz y potenciarían lo social se convierte, en realidad, en la herramienta para destruir o colonizar? Tratamos de aportar una mirada crítica y situada a fenómenos como el techlash, el paso de una web “cultural” a una infraestructura puramente computacional, y la sospecha de que los grandes modelos de IA ya no necesitan ni fingir que nos tratan como sociedad. La artificialidad o mejor dicho artefactualidad de las sociedades que se pueden crear ahora con modelos basados en agentes ponen en tensión el cómo se controla lo social hoy, incluso sin tener que intervenir con la realidad. La conversación tratamos que no fuera técnica ni muy abstracta: es política, encarnada y llena de preguntas sobre poder, exclusión y si todavía hay margen para hacer tecnología de otra forma. Todo el punto era que venía después del techlash o si es que hubo realmente algo así como una reacción negativa generalizada a las Big Tech. Hoy pareciera que a pesar de la ola de críticas, las Big Tech solo han ganado más y más poder, llegando algunos autores a hablar del paso del TechLash a un TechFash, para hacer explicita la creciente conexión de las grandes tecnológicas con poderes autoritarios, oligárquicos y fascistas. Si quieres entender por qué seguimos discutiendo estos temas años después —y por qué probablemente los seguiremos discutiendo por mucho tiempo más—, no encuentras mejor punto de partida que esta conversaciones en CDI-TV.
